Y si la indeferencia por inercia la mata aun más, de mal en peor el camino se va poniendo... la frialdad de los dias, las tardes y la noche acompañan el climax de su humor. Su vida de apoco se transforma y se siente que ya ni la flor acompañan de la mano esos momento de nada, de estudios, esos pequeños taldos, la sanidad de un jugo o un helado.
En vez del otoño, paso a invierno sin querer queriendo, se busca algun experimento para cambiar este fenomeno, pero entre más lo intenta, menos le resulta y de vuelta a lo mismo. Una mirada fija y un te odio, te odio, te extraño, te odio, te quiero, te odio...
Pero de nada sirve...
Me acabo de acordar de los 100 pesos, 30 segundos y las 4 llamadas perdidas en algun celular no encontrado.
